HISTORIA DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO



LA EDUCACIÓN EN EL MÉXICO INDEPENDIENTE

Debemos tomar en cuenta que México ha pasado por una serie de acontecimientos históricos que lo ha llevado a lo que es hoy en día. Así como nuestro país ha evolucionado, lo mismo ha sucedido con la educación; cada cierto lapso de tiempo hay variantes que hacen que todo cambie, esto se debe a que cada sexenio se cambian los gobernantes y junto con ellos, sus ideales. Es por esta y otras razones que a lo largo de los años ha habido cambios de interés político e ideológico, según los partidos políticos que se encuentran al mando. 
En los primeros años del México independiente se ha tratado de romper con el dominio español que quedó. Se ha presentado un enfrentamiento entre dos formas de gobierno constantemente que fue la republicana y la federal. A lo largo de los años se ha luchado entre liberales y conservadores debido a que cada uno tiene su modo de educación diferente una de la otra, lo cual ocasiona cierto conflicto.
Durante los tiempos de la colonia fue cuando inició la educación privada en México, fue cuando los preceptores se ocupaban de la educación, pero fue hasta el siglo XVIII cuándo esta actividad fue nombrada como tal educación.  El inicio de esta era un poco injusta debido a que únicamente algunas clases sociales tenían acceso a ella, por lo cual se comprende que no todo el país recibía educación. Si bien hubo un momento en que el Estado decidió encargarse totalmente de la educación, haciendo un lado la religión, pero después vuelven a solicitar su ayuda debido a la gran demanda de escuelas y para que pudiera cubrir de la mayor parte. Alrededor de 1786 a 1817, el estado comenzó a solicitar a la iglesia, la creación de nuevas escuelas gratuitas para la educación de primeras letras. La educación después de la conquista se basaba en enseñar catolicismo, castellanización y la instrucción elemental de esta lengua, por lo que se instalaron escuelas en lengua castellana para que todos los indios aprendieran la escuela y de lectura y escritura, y las personas más hábiles en el estudio reproducían la enseñanza a los más jóvenes. 
El México Independiente mantuvo vigentes las prácticas comerciales establecidas durante la época colonial. Dentro de los productos objeto de exportación se encontraban primordialmente los metales acuñados, las maderas y los cueros; y menor medida, los acuñados en pasta, la vainilla, cochinilla, tabaco, palo de tinte, raíz de Jalapa, zarzaparrilla, ixtle y los cereales.
El nuevo país carecía de recursos necesarios para solventar los gastos de su propia administración y, por si fuera poco, la hacienda pública se encontraba totalmente desorganizada, debido en parte, a la falta de moralidad de sus empleados públicos se redujeron los impuestos que se cobraban al oro y la plata; se declararon exentos de derechos el azogue en caldo y la pólvora utilizada en las labores mineras; y se disminuyeron los derechos de importación, rama que antes de la Independencia aportaba las más elevadas recaudaciones, con el nombre de almojarifazgo. 
Para 1825, ya como presidente el general Guadalupe Victoria, los recursos económicos obtenidos mediante préstamos extranjeros se destinaron a vestir, armar y aumentar el Ejército y la Marina, socorrer a Nuevo México, California y todas las fronteras, acallar los clamores de los empleados de la República, atrasados en sus sueldos, y a cubrir las atenciones de la administración. Se comprende que los gastos generados por la guerra, fueron la prioridad de la hacienda pública. 
Para 1834, al percatarse del terrible desorden legislativo en materia fiscal, Valentín Gómez Farías reconoció que era urgente la creación de leyes bien meditadas que sacaran a la hacienda pública de la nulidad en la que había quedado inmersa tras los desórdenes de la guerra. Por estas razones, pero bajo el primer mandato presidencial de Anastasio Bustamente, se buscó, por un lado, arreglar los ramos de la administración para aumentar el crédito nacional y cubrir las atenciones del servicio público; por el otro, la organización legislativa de la renta del tabaco y el arreglo de las aduanas marítimas a fin de evitar el contrabando.
Con la ley del 10 de marzo de 1843, se elevó del 2% al 4% el impuesto de introducción de moneda por puertos nacionales, gravándose además con una tasa del 1% el numerario circulante en el interior del país, e incrementándose a 6% la cuota cobrada por la exportación de oro y plata acuñados.
La Constitución de 1857 tuvo como uno de sus objetivos principales la reorganización de la hacienda pública, por lo que buscó simplificar las numerosas partidas de ingresos y egresos de la Federación, uniformar el régimen hacendario de los estados con el de la Federación y limitar la facultad impositiva de los estados.
Como podemos observar algunos de los datos más importantes que acontecieron en el pasado de nuestro país, para bien o para mal, todos estos sucesos tienen un impacto en lo que hoy en día es México, se habla un poco sobre la deuda que se tiene con otros países como Estados Unidos y como que diferentes presidentes se enfocaban en diversas cosas, y todos apoyaban algo distinto. 
Actualmente, la educación es considerada un derecho de todos los Mexicanos, según el artículo 3º, la educación debe ser obligatoria, laica y gratuita. A lo largo de los años han pasado varias reformas, las cuales implican un cambio para mejorar, aunque no siempre ocurra así. 












Links de videos para comprender mejor: 
https://youtu.be/Fz4N8sgxg7Q
https://youtu.be/RD-LrjkZi9M
https://youtu.be/O1tGxRRBscI
 


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